Los cordones verdes del estacionamiento medido comenzaron a mostrar un rápido deterioro a pocos meses de su aplicación. La compra de los materiales demandó casi $20 millones al Municipio de Concordia y una de las empresas adjudicatarias fue allanada posteriormente por la Justicia en una investigación que involucra a su principal propietario. La denuncia plantea interrogantes que ahora deberá responder el Ejecutivo municipal.

Una denuncia conocida en las últimas horas puso nuevamente la lupa sobre una contratación de la Municipalidad de Concordia vinculada al sistema de estacionamiento medido. El motivo es concreto y visible para cualquier vecino que transite por el centro de la ciudad: los cordones que fueron pintados de verde hace pocos meses presentan un marcado desgaste y, en algunos sectores, la pintura prácticamente desapareció.
De acuerdo con la documentación difundida sobre el proceso de contratación, la Municipalidad destinó $19.677.010 a la adquisición de los insumos. La compra fue distribuida en dos ítems. El principal, correspondiente a pintura vial verde, fue adjudicado a GRUPPA 3 S.R.L. por $19.319.586, mientras que A TODO COLOR S.R.L. recibió la adjudicación del segundo ítem, por $357.424.
En el caso de GRUPPA 3, la contratación contempló 138 baldes de 20 litros de pintura vial al agua, a un valor unitario de $139.997. Según las especificaciones del proceso, el producto debía ser apto para su utilización sobre asfalto, concreto, carpeta y adoquín.
El deterioro y las preguntas
El rápido desgaste de la pintura es el punto que originó el reclamo. La discusión no pasa solamente por una cuestión estética. Si el material utilizado debía cumplir determinadas características de durabilidad y resistencia, el estado actual de los cordones abre un interrogante sobre la calidad del producto adquirido, las condiciones de aplicación y los controles realizados por el municipio.
La situación adquiere una dimensión adicional por un dato que también fue consignado en la información periodística difundida sobre el caso. La adjudicación a GRUPPA 3 se produjo 22 días antes de un allanamiento dispuesto por la Justicia sobre las oficinas de la empresa y el domicilio particular de su principal propietario, Salvador Carubia. El procedimiento se realizó en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito del exgobernador Gustavo Bordet.
Ese antecedente judicial, por sí mismo, no permite establecer ninguna irregularidad en la contratación municipal ni implica una responsabilidad penal de la empresa respecto de esta licitación. Se trata de circunstancias diferentes que deben ser analizadas por separado. Pero la coincidencia temporal forma parte de los elementos que la denuncia pone sobre la mesa y que explican por qué se reclaman explicaciones.
Casi $20 millones que deberían durar mucho más
La cuestión central, en definitiva, parece bastante sencilla. ¿Por qué una pintura vial adquirida para demarcar los cordones del estacionamiento medido comenzó a desaparecer a pocos meses de haber sido aplicada?
La respuesta debería surgir de la propia documentación administrativa, de los controles de calidad realizados y, eventualmente, de una evaluación técnica sobre el estado de los materiales utilizados.
Mientras tanto, el contraste resulta difícil de ignorar. Por un lado, casi $20 millones del presupuesto municipal fueron destinados a una compra que debía resolver una necesidad concreta del sistema de estacionamiento medido. Por otro, los vecinos observan que buena parte de aquello que se pintó comienza a desaparecer.
No se trata de anticipar conclusiones ni de atribuir responsabilidades que deberán determinarse por las vías correspondientes. Se trata, simplemente, de una situación que merece explicaciones públicas. Porque cuando se utilizan recursos de todos los concordienses, la calidad de lo contratado, la duración de los trabajos y los mecanismos de control dejan de ser cuestiones administrativas menores y pasan a formar parte de la rendición de cuentas que cualquier gestión municipal debe ofrecer.